Gral.Acha | Propietario de un boliche agredió a un funcionario
Al día siguiente, comenzaron a aparecer las quejas por el volumen de la música, que molestaba a los internos del Hospital Padre Buodo y del Pabellón de Psiquiatría, cercanos adonde ahora se organizan esas sesiones de “bailanta”, según las calificaron los vecinos, y hasta surgió una queja muy severa del director del hospital, Rodrigo Ortiz, quien requirió que se tomara intervención en el tema, buscando morigerar el volumen de la música para que no resulte una molestia para los pacientes.
En la semana se realizó una reunión en la Municipalidad local, con la intervención de todas las áreas involucradas, el Ejecutivo y la firma comercial del local “Apolo” -que también posee en esta ciudad una confitería bailable y un pub muy importantes- y se convino en buscar otra orientación y potencia con el objeto de que no interfiera en la tranquilidad de los internos del hospital ni de los vecinos.
En víspera de Año Nuevo, Culla se dirigió al hospital, donde comprobó que la música emitida desde “Apolo” estaba en un nivel muy alto, por lo que -siendo las 4:00 de la madrugada- se dirigió a la sede de la confitería donde observó el cambio direccional y el elevado nivel de potencia, y comprobó que no se cumplía con lo pactado, verificando lo que consideró una irregularidad. Cuando trataba de cerciorarse de otras mediciones, no pudo concluir su tarea porque se apersonó Ligaluppi, lo agredió verbalmente, lo amenazó e intentó agredirlo físicamente, pero no pudo concretarlo ante la oportuna intervención de algunas personas que se encontraban en el lugar.
En las últimas horas de la tarde del viernes, Francisco Culla radicó una denuncia penal en sede policial contra Ligaluppi por supuestas amenazas.
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